Sexualidad 26/04/2011 13:45:41
¿Convencí a mi mujer para hacer un trío?
GayTactos Facebook Twitter linkedin
Restregaban los coños uno contra otro haciendo un ruido magnético y

mojado que me endurecía cada vez más la polla. Como pude, metí la

mano derecha entre ellos y noté las dos pipas duras frotándose entre sí

como si quisieran borrarse. Los gemidos de las dos mujeres apenas se

oían porque tenían las bocas ocupadas comiéndose mutuamente los labios.

Intentando invadir la boca de la contraria para comerle la lengua. Sus babas

chorreaban por sus barbillas tanto como sus flujos por los muslos. Cada

una apretaba contra sí la cabeza de la otra con la necesidad de un náufrago

por un barco. Sus lenguas se mezclaban dejando escapar la saliva que las

iba envolviendo. Bajaban las manos hacia las tetas de la contraria para

estrujarlas y pellizcar los pezones que se les habían puesto duros de gusto.

Mi mujer, más pequeña, cabalgaba sobre la barriga de mi amiga mientras

con las dos manos le sujetaba la teta izquierda que chupaba y chupaba

como una posesa. Decidí intervenir ya porque llevaba demasiado tiempo de

mirón intentando meter baza sin conseguirlo. Me puse detrás de ella, le abrí

los cachetes del culo pequeño y firme que tiene y empecé a preparar el

terreno para introducirle la polla dentro. Me la unté con saliva, eché la

punta del capullo hacia atrás para que no molestara, y empujé despacio por

su agujero negro en el momento que ella murmuraba “que gusto, que

gusto”, porque mi amiga le había metido tres dedos en el coño. Apreté y la

polla empezó a entrar con trabajo pero firmemente. Le agarré el pelo

castaño desde atrás con la mano izquierda y le di un fuerte tirón mientras

metía la polla hacia el interior. Dio un grito y se agarró como una loca con

las dos manos a la enorme teta izquierda de mi amiga mientras le chupaba

y mordía con ganas el gordo pezón casi negro. Siguió gritando mientras yo

empecé a bombear con la polla en su culo. Intentó seguir restregándose su

pipa con la de mi amiga pero los envites lo hacían casi imposible. Iba de

atrás hacia delante cogiendo un buen ritmo mientras empezó a gemir de

nuevo. Mi amiga aprovechó para echarse hacia atrás en la cama. Alargó el

brazo hacia una de las mesillas de noche, cogió la cámara de vídeo y

empezó a grabar cómo me follaba el culo de mi mujer mientras ella le

comía las tetas entre gritos. Yo, cada vez le tiraba más fuerte del pelo y

empecé a darle azotes en el culo. Ella subió el tono de sus gritos y su cara

empezó a tomar esa expresión fugaz y de puta que pone cada vez que se

corre. Seguí empujando haciéndome ya daño en la polla. “¡Córrete, so

guarra!”, le grité mientras le pegaba más fuerte aún en el culo que ya tenía

rojo y con todos mis dedos marcados. Empezó a gritar y a correrse

mientras mi amiga grababa el momento que tantas veces vimos después en

la pantalla mientras nos hacíamos pajas. Al terminar de correrse le escuché

esa risita de puta agradecida que emite siempre y se echó a un lado de la

cama dejando mi polla libre.

Mi amiga había continuado boca arriba durante la corrida de mi mujer, así

que sólo tuvo que abrirse un poco de patas para que yo pudiera meterle la

polla dentro de su chocho gordo. Dejó la cámara sobre las sabanas y me

agarró fuertemente con las manos la espalda. Le estruje las tetas gordas

que antes se comía mi mujer. Empezó a dar gritos porque le gusta mucho

follar. Como a mí. Y continué empujando hacia delante desde el fondo una

y otra vez. Mi mujer se incorporó y vino de rodillas por la cama a comerme

la boca y las tetas saltando por encima de mi amiga. A chuparme los

pezones que sabe que me pone muy caliente, me la pone dura y hace que

me corra. Solté las tetas de la gorda y apreté la cabeza de mi mujer contra

mis pezones mientras le metía dos o tres dedos en su coño chorreante. Mi

amiga le dijo “ponme el chocho en la boca”, y la obedeció montándose a

horcajadas sobre su cabeza mirando hacia mí. La gorda empezó a comerle

el chocho mientras continuaba la labor que yo había empezado con los

dedos. Y ella, inclinándose hacia delante, seguía empleada en mis pezones

mordisqueando y pellizcando uno y otro. Yo notaba que mi polla estaba

muy dura dentro del chocho empapado de mi amiga. Que ésta, a su vez,

aunque tenía la boca ocupada comiéndole el coño a mi mujer no dejaba de

gritar en un tono más agudo cada vez, señal de que iba a correrse. A mi

mujer se le volvió a poner cara de puta y yo empecé a notar los pinchazos

que empiezan en la parte baja de los cojones y suben por toda la polla

hasta el final. Nos corrimos todos casi a la vez. Ellas dando los gritos que

suelen dar y yo los míos. Abundaron los qué gusto, qué gusto y los dios

mío, dios mío, y al final los tres nos dejamos caer sobre las sabanas

sonriendo y mirando el techo.

Mirando el techo pensé lo listo y lo convincente que había sido con mi

mujer para lograr hacer un trío con mi amiga. Después las miré a ellas.

En silencio, ya habían empezado de nuevo a comerse las bocas mientras

se apretaban las tetas y se restregaban las pipas del coño con las piernas

entrelazadas… ¿listo?

1 Comentario:
Chencho
Que envidia me da, cada dia me gustan mas las mujeres, los coños y las tetas..... Si hay alguna voluntaria por hay que me lo diga que yo la como todo....
26/04/2011 23:24:29
Comentar la noticia
Nombre E-mail
Comentario
Por favor, deja este campo en blanco
Introduzca el código

Cambiar imagen
E-mail: Contraseña: Regístrate
Servicios
Diarios
Radios
Boletines
Videoteca
Especiales
Publique su Noticia
 
Añada su Empresa
Publicidad
Publicidad
Enlaces Destacados
Publicidad
      Condiciones de Uso | Aviso Legal | Condiciones de Contratación | Política de Confidencialidad | Publicidad | Colaboradores
 
Diario Salamanca www.diariosalamanca.com
Diario digital con informacion y noticias actualizadas al minuto. Diario Salamanca es parte del grupo de
comunicacion Edicosma, integrado por mas de 200 diarios digitales al servicio de la informacion.
© Diario Salamanca 2012